Podría haber sido una alfombrilla para tu ratón maravillosa, pero no es en esta página donde podrás comprarla. Aunque la publicidad que te hemos hecho para llegar hasta aquí tiene su razón.
La estrella de la muerte de Star Wars nos servirá como una maravillosa metáfora de lo que nos ocurre con el consumo. Todo lo que consumimos, tanto por necesidad o simplemente, porque tenemos la posibilidad de adquirirlo, deja una huella ecológica en el planeta, una huella que va empeorando y aumentando con el tiempo cada vez más. Los productos que consumimos tienen una obsolescencia programada que provoca que empiecen a ser inservibles pasado un tiempo desde que empiezan a consumirse, así pues, necesitamos reponerlo, volver a comprar otro nuevo que nos sirva hasta que su vida como objeto acabe. Al final acaba convirtiéndose en un ciclo sin fin, donde nosotros somos los actores principales, como esclavos del consumismo.
Todas las entradas que leerás en esta página no están tratando de decirte que dejes de consumir, pero sí que despiertes de la ensoñación y seas el actor principal, pero decidiendo conscientemente de manera activa las decisiones que tomas, sin dejarte llevar por las pequeñas trampas que te colocan continuamente para hacerte tomar las decisiones que quieren que tomes.